Cuando dos personas deciden libremente contraer matrimonio tienen claro que quieren compartir sus vidas, pero, ¿realmente sabe cuáles son los efectos legales que se derivan de contraer matrimonio?

En los despachos de abogados cuando los cónyuges vienen a divorciarse traen un punto de partida erróneo de su situación jurídica. Saben bien que quieren y que no quieren pero verdaderamente no tienen muy claro el alcance de sus derechos y obligaciones familiares.

Es frecuente haber hecho un tipo de vida condicionado por los derechos y obligaciones que se consideraba que se tenía desde la ignorancia y que cuando llega la ruptura verdaderamente no son así.

El problema es que normalmente la gente se casa sin sopesar las consecuencias legales que ello supone.

Al casarse dos personas no sólo hacen oficial su propósito de compartir sus vidas, sino que verdaderamente entran en la institución del matrimonio lo que conllevará pasar a tener un determinado régimen económico matrimonial y una serie de vinculaciones de las que no suelen ser conscientes inicialmente y que les vienen a ser sorpresivas en el momento de la ruptura.

Para empezar desde el momento de la celebración nace entre ellos un vínculo matrimonial que podrá ser suspendido por causa de separación matrimonial o disuelto por divorcio o el fallecimiento de cualquiera de los cónyuges.

El matrimonio no puede en ningún caso ni bajo ningún concepto estar limitado ni supeditado a término o condición por tanto el matrimonio es “un bloque” que puede estar vigente, o no, pero no un matrimonio a medias.

No se puede aceptar una parte de las consecuencias jurídicas de un matrimonio y otras no. El matrimonio es una institución con una serie de condiciones legales que desde la celebración del matrimonio se asumen íntegramente.

La decisión es la de casarse o no casarse, pero no cabe la opción de casarse en unas condiciones diferentes a nuestro cónyuges o cualquier otro
matrimonio.

Cabe optar por un régimen económico matrimonial concreto u otro pero no nada mas respecto de los derechos y obligaciones matrimoniales que vienen determinados por la Ley.

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Responsabilidad, derechos y obligaciones.

En tanto en cuanto ese matrimonio perdure entre las partes se irán creando, modificando y extinguiendo una serie de vinculaciones en cada paso de la vida común.

A buenas durante el desarrollo de la vida familiar parece que todos los propósitos son de paz y amor, pero en un gran porcentaje de los casos en el momento de la ruptura los cónyuges se informan de cuales son sus derechos. Es normal, el problema es no haberlos conocido antes y así poder haber desarrollado la vida familiar de una manera consciente y congruente.

Es necesario estar informados pero por respeto lo mejor es no tratar de exigir nuestros derechos y eludir en la medida de lo posible el cumplimiento de nuestras obligaciones matrimoniales. Todo matrimonio sabe cuales son exactamente las circunstancias, necesidades y aportaciones de cada uno de los cónyuges.

Lo justo es que ambos esposo tengan el suficiente respeto de si mismos y su marido o mujer que trate por todos los medios de llegar a un acuerdo sin imposiciones legales por indicaciones de abogados o mandato judicial.

De entre otros vínculos vamos a destacar en esta ocasión los siguientes:

Vínculos paternofiliales:

Desde el nacimiento de un hijo ambos padres tienen la obligación de procurarle todo cuanto necesite, así como de atenderle hasta que pueda valerse por si mismos. Durante el matrimonio ambos progenitores serán los obligados de manera indistinta de manera que la responsabilidad será común.

Hasta la mayoría de edad:

Patria potestad: La toma de decisiones esenciales para la vida de los hijos procurando en todo momento lo que le sea mas beneficioso.

Guarda y custodia: El ejercicio cotidiano de los cuidados necesarios. Se trata de la educación y crianza de los hijos en el día a día. La guarda y custodia en los casos de padres no separados será de ambos, y si media separación o divorcio legal se establecerá una custodia paterna, materna o compartida, con los momentos de visitas que correspondan.

Hasta la independencia económica los padres tendrán la obligación de sufragar todos aquellos gastos que sean necesarios tanto para su alimentación, vestuario, higiene y educación ordinaria así como gastos derivados de necesidades extraordinarias.

Evidentemente los padres tendrán las mismas obligaciones con independencia de que entre ambos progenitores exista matrimonio, o no. También existe la obligación de alimentos de hijos a padres en los casos en los que estos no pueden cubrir su necesidades y los hijos están en posibilidad de hacerlo.

Vínculos patrimoniales:

Desde el momento en el que dos personas solteras deciden contraer un determinado matrimonio entre ellos existirá una serie de vínculos patrimoniales que serán diferentes en cada caso.

Derechos y obligaciones:

Ya no existen como tal los derechos y obligaciones personales. No por estar casados tenemos que convivir, tener relaciones sexuales, cuidarnos, procurar el bienestar del otro, querernos en lo bueno y en lo malo y en la salud y enfermedad como se suele entender por pertenecer a principios de las celebraciones religiosas.

Dos personas casadas tienen los mismos derechos y obligaciones en su día a día que cualquier otra persona.

Si es cierto que se irán consolidando derechos como son los de la atribución del uso y disfrute del domicilio familiar, procedencia de una pensión compensatoria por existir desequilibrio entre los miembros del matrimonio.. etc. En resumen, ya no existe el abandono de hogar ni se debe de alegar causa en la separación o divorcio.

Créditos y deudas:

Los créditos y deudas de los esposos serán de titularidad de la persona que los constituya como punto de partida.

Si el régimen económico es el de gananciales será extensible a todo el patrimonio de deudas, derechos y créditos gananciales (no privativos del otro cónyuge).

En el caso de separación de bienes estrictamente cada cónyuge será el titular de sus propios créditos y deudas. Desde nuestro despacho de abogados recomendamos a cualquier matrimonio el régimen de separación de bienes.

Si quieres conocer ¿Que pasa con mi empresa si me divorcio? visita este enlace y infórmate sobre las consecuencias.

El régimen económico matrimonial:

Todo matrimonio tiene un determinado régimen económico, pero el problema es muchas veces los esposos no saben qué régimen tienen y cuál es su consecuencia y trascendencia jurídica.

Se trata de dos problemas diferentes:

  • Saber su régimen económico matrimonial: Saber qué régimen económico matrimonial nació con su matrimonio, haber tenido la posibilidad de cambiarlo en su día o en cualquier momento antes de la ruptura.
  • Saber las consecuencias legales del mismo: Una vez que sabe exactamente el régimen económico aplicable a cada momento del matrimonio saber que consecuencias legales tiene.

Régimen aplicable por defecto:

Por defecto en derecho común en España se aplicará el régimen de sociedad de gananciales, mientras que en Cataluña y Baleares así como en Comunidad Valenciana desde 2008 se aplicará por defecto el régimen de separación de bienes.

En cualquier momento los cónyuges pueden acordar un cambio de régimen económico matrimonial mediante el otorgamiento de las correspondientes capitulaciones matrimoniales. Caben destacar las siguientes apreciaciones adicionales:

Información de derechos y obligaciones económicas del matrimonio:

  • Antes de contraer un matrimonio ambos novios tienen patrimonios propios independientes.
  • Después de la separación, divorcio o fallecimiento de un cónyuge vuelven a tener domicilios propios e independientes al igual que cuando tienen el régimen de separación de bienes.
  • Un matrimonio separado que se reconcilia en toda España tendrá el régimen económico matrimonial de separación de bienes con
    independencia de cual lo fue durante el matrimonio.
  • Pueden realizarse tantos cambios de régimen económico matrimonial como los cónyuges consideren conveniente.
  • Para otorgar capitulaciones matrimoniales es necesaria la concurrencia del consentimiento de ambos cónyuges.
  • Cada cambio de régimen económico supondrá que los bienes y deudas derechos y obligaciones que se hayan creado, modificado o
    extinguido en ese periodo cuenten con la naturaleza del momento en el que se haya producido el hecho que lo constituya.